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Los mercadillos de Navidad

Vive todo el espíritu navideño en Berlín

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Publicado 04.12.19

¿Sabes cuáles son los mercadillos más relevantes?Leer

En los últimos años, Berlín se ha convertido en uno de los principales destinos turísticos para unas vacaciones de invierno en Europa.  La ciudad se  prepara en todos los sentidos para la llegada de la Navidad desde finales de Noviembre, no sólo con la inauguración de los primeros mercados, sino con el inicio del Adviento. Hasta 80 mercados de Navidad diferentes se pueden encontrar en Berlín: comida, bebida, artesanía o espectáculos musicales son algunas de las propuestas que ofrece la ciudad durante estas fechas.

Mercadillo de Navidad de la Plaza Gendarmenmarkt en Berlín.

Ya desde el inicio del Adviento, se respira una sensación de espera, de preparación, que es el sentido que con el que surgieron los mercados y ferias de la Baja Edad Media. A través de cuatro velas –una encendida cada domingo previo al día de Navidad- o de los famosos calendarios de Adviento, se va marcando poco a poco la llegada del día 24 de diciembre. Aun así, el arranque de algunos mercados tiene lugar ya desde mediados o finales de Noviembre, como el que se ubica en Gendarmenmarkt. Además de numerosos puestos de dulces y artesanía, este mercado se destaca por el escenario colocado frente a las escaleras del Konzerthaus.

Conciertos de villancicos y espectáculos teatrales en uno de los marcos más bonitos de la ciudad. Ha de tenerse en cuenta que la mayoría de estos mercados funcionan hasta el 31 de diciembre –algunos incluso cierran antes-. La celebración del día de Reyes no es una práctica típica alemana, de manera que sus vacaciones finalizan tras el 1 de enero. Sin embargo, uno de los días más señalados de diciembre, y que sirve de arranque “oficial” para empezar a comer chocolate, es el día 6 y la llegada de San Nicolás. Se trata de una celebración más propia de los Países Bajos, pero en Alemania también se recuerda y celebra la llegada de este personaje. Aunque en realidad no es un día festivo, se suele aprovechar para regalar un pequeño detalle de chocolate, y celebrar el Nikolaustag (día de Nicolás) en mercados como el que se ubica frente al Palacio de Charlottenburg.

Además de por la importancia histórica del lugar, uno de sus principales encantos de este mercado es la recreación de un pequeño pueblo durante el invierno, con casetas de madera o la famosa Pirámide de Navidad representando diferentes escenas navideñas. Su variedad culinaria es uno de sus principales atractivos: variantes de ponche y Glühwein (vino caliente con especias), Holzofen-Brot (pan de la región) o Lebkuchen (galleta típica de Núremberg similar al pan de jengibre), entre muchas otras cosas.

Dulce tradicional navideño originario de Núremberg: el Lebkuchen. Foto: iStock

Lo cierto es que gran parte de los mercados más tradicionales de la ciudad tienen un enorme oferta de comida y bebida. Variedades de salchichas, sartén de champiñones, Stollen (clásico bizcocho propio de Sajonia) o incluso comidas de otros lugares, como la Raclette (especialidad de quesos de origen suizo) o el Langos (pan frito propio de Hungría). Con más de 100 casetas y 5000 luces, uno de los mercados con más alternativas es el de Alexanderplatz, también con puestos para regalos, artesanía, productos típicos o velas. A pesar de que este mercado cierra antes que otros –el 26 de diciembre es su último día-, en la parte Oeste de la plaza, hacia la Fuente de Neptuno, se ubica otro mercado que cierra el día 6 de enero. Frente a la fachada del Ayuntamiento Rojo, destacan dos de las principales atracciones de la plaza: una noria de 50 metros y una pista de patinaje sobre hielo, convirtiendo a este mercado de Navidad es uno de los más atractivos para los niños.

En una línea similar ofreciendo alternativas para los más pequeños, te recomendamos el Mercado Lucia, uno de los mercados de Navidad con más encanto y originalidad de Berlín. Se encuentra en la parte norte de la ciudad, en el antiguo barrio cervecero de Prenzlauer Berg, y dentro del recinto de una antigua fábrica de cerveza reconvertida en espacio cultural y comercial: Kulturbrauerei. Gran parte del encanto de este mercado radica en su concepción de mercado de barrio, ofreciendo en muchos casos productos ecológicos y hechos a mano. El nombre del mercado, “Lucia”, hace referencia a “la que da luz” en la oscuridad del invierno, y sus más de 60 puestos ofrecen productos propios de los países nórdicos: desde el Glühwein islandés, hasta el Glögg sueco o el Glögi finlandés (ambos variantes del vino caliente).

Terminamos nuestra serie de recomendaciones con un mercado muy pequeño pero muy especial, ya que se caracteriza por sus sesiones de cine diarias. En el pintoresco Barrio de Nicolás, junto al canal del río Spree, se ubica un pequeño mercado que ofrece, tres veces al día, la proyección de la película de 1944 Die Feuerzangenbowle, del mismo nombre que la típica bebida berlinesa. Se programan a su vez en su escenario conciertos durante algunos días de las fiestas (1, 8, 15 y 22 de diciembre a las 18.00 h.).

Sea cual sea la alternativa, es sin duda una experiencia especial pasear por estos lugares, donde se mezclan símbolos, objetos decorativos, sabores tradicionales y gorros de lana. Cada año se aprecia más la afluencia de personas a estos mercados que han venido a Berlín a disfrutar de unas vacaciones en familia, a buscar regalos especiales, piezas de artesanía para el árbol de Navidad o incluso juguetes tradicionales hechos de madera. Como siempre, Berlín ofrece originalidad y variedad para todos los gustos, y, siendo diciembre el mes más oscuro del año, la magia de los mercados, sus luces y decoración dan a la ciudad un carácter especial.

Celia Martínez García